Se podría pensar que dos incendios en diferentes días y a varias cuadras de distancia puedan ser una total casualidad o infortunio. Pero, la realidad detrás de esto esconde una trama bastante mas oscura, en la que hay amenazas de muerte, presuntos abusos y robos dentro de un clan que posee un prontuario bastante complicado.
Una vivienda en el barrio Atamisqui primero, y menos de 24 horas después otra en calle Hegoburu. Hasta ahí, todo relativamente normal. Pero, ambas viviendas conducen a una misma persona, que casualmente, había sido escrachado en redes por un presunto abuso, como también por varios hechos delictivos en Coronel Vidal. ¿Se trata esto de una guerra en busca de justicia por mano propia?
El presunto abusador, tiene un prontuario delictivo bastante grande, incluso cumplió condena por abigeato en el penal de Dolores. A esto se le suman cantidad de hechos en coronel Vidal, Vivoratá y General Piran.
Por estas horas, la Fiscalía Descentralizada de Mar Chiquita está trabajando en el caso. De acuerdo a la información recolectada por 02265, desde la entidad comenzaron trabajos de oficio, debido a la información recabada, e indicativa que forma un patrón que prevé una posible “cacería” para generar “justicia por mano propia”.
Lo que se sabe de momento, es que se registraron dos incendios en 24 horas, y ambos coinciden con lugares donde el sujeto, presunto abusador, para para dormir. De estos focos ígneos, hay terceros involucrados como víctimas, ya que el individuo estaba a “préstamo”.
Al momento no hay novedades del paradero de sujeto, ni de los presuntos autores de los incendios. Ya que tampoco se efectivizó la intencionalidad de ambos, aunque todavía es materia de investigación y las hipótesis conducen a eso.
Los sistemas de seguridad están alertas.